Cristianismo · 27 de octubre de 2026
Cuando se partió el pan

Cerca de la aldea a la que se dirigían, los dos discípulos invitaron a Jesús a quedarse porque anochecía. Él entró con ellos. A la mesa tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio. Lo reconocieron, pero desapareció de su vista. Recordaron cómo les ardía el corazón mientras les hablaba por el camino y les explicaba las Escrituras.
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